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Rodrigo Latorre: “La música representa para mi una potente herramienta de transformación social”

Vive en Maipú y es un referente de la música popular chilena. Creador y fundador de la banda de música gitana “La Mano Ajena”, Rodrigo Latorre se ha paseado por el mundo con su música. Hoy está abocado a Mosquitas Muertas”, una banda de rock infantil que lo ha llevado a tocar dos veces en Lollapalooza. Esta es su historia…

No. Cuando comienza esta historia Rodrigo Latorre Echeverría aún no es compositor, autor, músico multi instrumentista. Ni siquiera es Profesor del Estado de Chile. ´Es apenas un niño en su etapa escolar. Uno que toma dos de esas decisiones que sin saberlo, nos cambian la vida y nos fijan el rumbo: Ingresa al conjunto folclórico “Los Maipucitos” a los diez años y luego inicia sus estudios formales de saxofón en la Banda Instrumental del Colegio Don Orione.

Los años pasan y Rodrigo Latorre come, piensa y vive música. Estamos en el año 1988 y comienza sus estudios de guitarra clásica en la escuela experimental artística. Tres años después está con bombos y petacas instalado en Valparaíso donde cursa sus estudios que lo convertirán en profesor de música de la Universidad de Playa Ancha de Ciencias de la Educación. En su paso por la Universidad se interesó por la composición y la armonía y su desempeño académico le permitió obtener dos becas. Una entregada por el Ministerio de Educación y otra “De Honor”, reservada para los alumnos con desempeño sobresaliente.

Ya estamos en 1995 y Latorre comienza a colaborar en la creación de música para el teatro. Roland Bar de la compañía “Teatro Subterráneo”, marca el inicio de un relación con las tablas que se proyectará al “Teatro del Silencio” del connotado dramaturgo Mauricio Celedón, donde compuso para las obras “Taca Taca Mon Amour” y “Nanaqui, el hombre que se dice poeta”. Con los años creó música para varias otras compañías, incluida el prestigioso “Circo del Mundo”.

El calendario ya cambió de nomenclatura. Hace dos años que pasamos el 2000 y Latorre funda “La Mano Ajena”, una banda de música balcánica que tomó elementos sonoros de la cumbia, ska, jazz gitano, klezmer y rock. Un proyecto ambicioso con varios músicos en escena donde Latorre dirige por un lado, y canta toca varios instrumentos por el otro. Con esa agrupación que hoy sigue vigente, recorrió Dinamarca, España, Serbia y Argentina, además llevan 3 disco compactos editados.

Durante al año 2011 Latorre decide dar un paso arriesgado, y que le trajo enormes beneficios. Fundó la banda de rock infantil “Las Mosquitas Muertas”. Ese mismo año debutaron con el disco “Canciones para Jardinear” y el 2013 con un CD llamado “Mosquitas Muertas”. La apuesta de Latorre le ha permitido subirse dos veces a Kidzapalooza, el escenario que el conocido festival reserva para los más pequeños.

De ahí en adelante ha fundado el “Cuarteto de la Higuera” donde realiza una mixtura entre el folclore de la zona central de Chile, con uno de toque más urbano. Pero Latorre es un tipo inquieto que rara vez descansa: el 2015 fundó la orquesta cómica “Los Augustos”.

Hoy es uno de los grandes referentes de la música popular en Chile y su tremenda carrera le ha permitido ganarse el respeto de sus pares. Por cierto: Rodrigo es maipucino.

Quisimos saber qué piensa, qué cosas lo mueven y como vislumbra su futuro. También lo hicimos hablar de la comuna en una extensa entrevista. Esto fue lo que nos dijo…

ENTREVISTA CON EL MÚSICO

– ¿Qué es la música para ti?

– La música representa para mi una potente herramienta de transformación social, desde ella se extiende la belleza del pensamiento humano, la tradición ancestral, la fe, la creatividad.  La música es esa alquimia capaz de hacerte reír y llorar

– ¿Cómo se te ocurre hacer una banda de rock infantil?

– Bueno, porque tengo hijos y ellos me demostraron, de que uno como padre tiene un gran ascendiente en sus gustos y somos los primeros en aportar a su banda sonora e influencias musicales.  Entonces de ahí surgió esta idea de reivindicar el rock y su maravillosa cultura.  Al principio era una locura, mi esposa Loreto me decía que se me había corrido una teja, pero yo tenia la experiencia de haber hecho canciones para los niños en el jardín del colegio, y el rock era lo que más les hacia sentido.  Obviamente si los juegos de consola, las aplicaciones de celular contienen esta música, para el niño no es algo lejano, violento o marginal, por el contrario es algo próximo y natural.  Entonces los referentes directos de Mosquitas Muertas serían las mismas músicas que nos criticaban o prohibían escuchar nuestros padres heavy metal, hard rock, punk, blues, rock & roll, de ahí nuestro lema “rock a la altura de los niños”.

– ¿Cómo fue la experiencia de participar en Lollapalooza?

– Todos los escenarios son importantes, sobre todo cuando trabajas con niños hay que dar el 100% para captar y contener su atención durante 45 minutos o 1 hora.  Así que nuestros shows en Lollapalooza fueron enfocados para aprovechar sus condiciones técnicas excepcionales.  Probamos con un set de imágenes y audiovisuales para aprovechar la pantalla led gigante del escenario, e invitamos a nuestros amigos Rodrigo Osorio de Sinergia, Felipe Toro de la banda el Cruce y Daniel Tobar de EQZ, ex baterista de bbs paranoicos y 2X.

– ¿Cómo evalúas la escena musical chilena?

 – Siento que musicalmente hemos crecido y madurado, una gran cantidad de jóvenes optan por abrazar la carrera musical de manera profesional, y los estándares son cada vez más altos; de hecho muchos artistas extranjeros hoy viajan sin sus músicos, prefieren enviar material, y les acompañan músicos chilenos.  Nuestro campo sigue siendo pequeño, los lugares donde se hace música en vivo son menos, y el flujo de capital jamás se comparará con las producciones internacionales; pero la gente ha ido acostumbrándose a presenciar espectáculos en vivo, y eso nos beneficia muchísimo, más que el 20% de la música chilena que suena en las radios, porque lo que sostiene realmente una escena nacional son los conciertos en vivo; hay grupos como Mosquitas Muertas que no tienen espacios en la Radio donde sonar, y difícilmente serán programados porque no existen programas para los niños.

– ¿Crees en una nueva camada de músicos? 

– La música no para jamás, mientras nosotros sostenemos este ameno conversatorio, en otro lugar hay un grupo de jóvenes sacándole punta a sus lenguas, dispuestos a conquistar audiencias con sus guitarras. Hay un campo enorme y movimientos muy completos como el hip hop que desarrollan sus propios circuitos donde hay espacio para la música, la lírica, el grafiti y la danza. Hay una creciente de jóvenes que hoy se reúnen en las plazas a tocar y bailar swing, otros desarrollan el imaginario de comparsas gitanas con colorido y sonidos exóticos, por otro lado el rock con todos sus sub géneros se consolida en nuestro circuito local y algunos con suerte en el mercado extranjero. Neo -trovadores que loopean sus guitarras, cantantes de folk que buscan hacer un puente entre el mundo Hipster y las raíces latinoamericanas.  Muchas bandas grandes de 8 o más músicos, es tal vez el legado que dejamos con La Mano Ajena, la banda Conmoción, Chico Trujillo y Juana Fé, amigos con quienes levantamos el movimiento de la nueva pachanga chilena, que ya es considerada old school por los nuevos exponentes Santa Feria o Combo Tortuga.

– ¿Puedes nombrar 3 artistas o bandas chilenas que todo chileno debería escuchar?

– Bueno, en realidad es bastante difícil, creo que son muchos los referentes en diversos géneros y estilos.  La primera de mis favoritas es el grupo Congreso, son artistas maravillosos, de gran calidad musical y contenido, una banda madura que hemos tenido de visita en nuestra comuna. El segundo es nuestro “Frank Zappa criollo” Florcita Motuda, músico que realmente sobresale por sus innovaciones sonoras, haciendo una interesante fusión de rock, música contemporánea y folclor.  La última figura me parece fundamental por su ejemplo de compromiso social, me refiero al gran Víctor Jara.

ENTREVISTA CON EL MAIPUCINO

– ¿Cuál es tu relación con Maipú?

–  Yo soy como los zorzales siempre vuelvo al lugar de origen.  Me he ido muchas veces, a Valparaíso, a Europa, pero siempre vuelvo a mi querido Maipú.  Conozco cada una de sus calles, las he recorrido a pie o en bicicleta cientos de veces.   Desde el concepto de “territorio” he sostenido gran parte de mi trabajo como creador, citando sus historias, personajes, calles, espacios de la cultura urbana, etc.   Mi familia es antigua en la comuna, de hecho mis tíos tenían un mítico local llamado “El Barquito”, que fue importante en el desarrollo de la cultura local y la bohemia maipucina.. Además tengo un grupo de música folk llamado Cuarteto de la Higuera, con los cuales recopilamos historias de nuestra comuna y las presentamos como un cuenta cuentos.

– ¿Qué te gusta y qué te disgusta de Maipú?

– Hay muchas cosas que me fascinan de este lugar,  me encanta de que aún coexista ese aire campesino y rural, ver las bandadas de tordos que surcan el cielo al atardecer, caminar por el bandejón de Pajaritos en otoño lleno de hojas, salir a recibir la procesión del cuasimodo, vibro con los bailes chinos y caporales que durante horas tocan y danzan a la Carmelita. Creo que en los antiguos maipucinos existe un sentido de pertenencia muy fuerte; sin embargo la gran explosión demográfica que ha experimentado lo ha convertido en una mini ciudad bulliciosa y congestionada.  Lamento que muchos vecinos no toman en cuenta el valor de estar en un lugar limpio,  y no lo cuidan, ni valoran los espacios comunes como plazas y calles.

– ¿Si fueras Alcalde que medidas pro música tomarías?

-La música es una forma de arte que potencia el trabajo colaborativo, por eso, levantaría orquestas juveniles en los colegios emblemáticos, estoy seguro que cambiaría sustancialmente la vida de niños y jóvenes en riesgo social.  Creo que hemos tenido la suerte de tener escuelas como Don Orione y la antigua Escuela Parroquial, que dejaron un legado muy fuerte relacionado con la cultura de banda y de instrumentos de bronce; es por eso que Maipú tiene connotados músicos en Orquestas filarmónicas del mundo, y también en grupos de música popular. Declararía la trompeta instrumento obligatorio en todas las escuelas jajaja… Les aseguro que tendríamos músicos de exportación repartidos por todo el planeta.

ENTREVISTA CON EL PROFESOR

– ¿Te gusta la reforma educacional? ¿Qué cambios le harías?

– Cambiaría todo, creo que es un proyecto que carece de identidad, que no da respuestas a las necesidades de los niños y jóvenes de estos tiempos, es casi es un modelo del siglo XIX disfrazado con talleres TICS.  Tuve la suerte de conocer muy de cerca el sistema educacional danés, que es muy similar al de Finlandia, y ellos están en otra parada.  Educar es preparar para la vida, un proceso de colaboración para que cada ser humano construya su proyecto de vida; siento que las políticas que rigen las transformaciones del currículum y las reformas educativas se alinean con el modelo económico, aumentando cada vez más las brechas entre los ciudadanos.  Yo estudie en la Escuela 85, y en ese tiempo los que salían del famoso Trinitti College no tenían asegurado un puesto en la Universidad, todos teníamos oportunidades.

– ¿Qué te gustaría que dijera tu epitafio?

– Me faltó noche y farra

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