Foto (CC) por www.flickr.com/photos/stacymbass

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A Galia Leopold Valderrama, vecina de 20 años que estaba embarazada, le quedó el dedo morado de tanto llamar a la ambulancia. Mas no llegó a la hora. Entonces tras no aguantar más los dolores de parto pidió ayuda a carabineros.

Era viernes 13 de mayo y la mujer marcó el 133 cuando faltaban 20 minutos para las once de la noche. Las primeras instrucciones las recibió vía telefónica y esperó a que dos funcionarios de la 25º Comisaría de la comuna llegaran a prestarle primeros auxilios.

Javier Matamala, suboficial y el sargento Jorge Galaz fueron los encargados de envolver al bebé en un manta tras haber cortado el cordón umbilical. Los carabineros volvieron a llamar a la ambulancia, pero tras ver que no llegaba, decidieron trasladar a Galia en una patrulla hacía el Centro Referencial de Salud (CRS).

En el CRS los recibió el doctor Héctor Díaz quien llenó de elogios a los uniformados pues hicieron todo de excelente manera. El varón recién nacido pesó 3 kilos y medio y midió 51 centímetros. Finalmente madre e hijo fueron derivados a la Maternidad del Hospital San Borja Arriarán (conocido por mucho vecinos como Hospital Paula).

La noticia pone en tela de juicio la rapidez de las ambulancias y la falta que hace el hospital de Maipú, recinto que comenzaba su construcción en marzo de este año, pero que aún está paralizado.