Al subir al colectivo el chofer le cuenta a una dama que Eduardo Frei perdió. No tiene carisma, es más de lo mismo. Le dice y la mujer le encuentra toda la razón. La señora del almacén discute con su marido: él quiere anular el voto y ella le dice que mejor vote por Piñera porque Frei ya perdió.

Y ejemplos abundan y explicaciones sobran. La gente quiere renovación y Frei es más de lo mismo. Timorato, fome, aburrido, parco, sin opinión. Y adjetivos abundan.

Frei ha ganado solamente elecciones caladas y no está para grandes peleas. El sentido común lo decía. El mismo que se extravió en la Concertación a la hora de elegir candidato por medio de primarias truchas.

La gente no es tonta y daba risa y pena cuando el DC repetía cual loro a pedido de sus asesores, más estado, más estado, más estado. Hey, ¡sabemos todo lo que privatizaste Eduardo!

Y ahora el Presidente será Piñera y algunos agoreros vislumbran caos. Esperemos que se equivoquen por el bien del país. Caso contrario, en cuatro años más los progresistas del país castigaremos a la derecha y buscaremos que el poder vuelva a manos de la Concertación (¿se seguirá llamando así en esas fechas?). Pero queremos candidatos nuevos, validados por la gente y electos por nosotros mismos. Por la gran mayoría.

Frei no podrá sumar un millón de votos en segunda vuelta pues la elección es la misma. Los candidatos no cambian y Tohá no convencerá a los ciudadanos de lo contrario. Además la gente en Chile no vota por candidatos con estigma de perdedores y el señor del colectivo y la señora del almacén, sin grandes estudios, diplomas ni post títulos ya saben que Frei ya perdió.