Estoy convencido que alguien con harto poder en la UDI, debe estar absolutamente seguro que los maipucinos somos unos imbéciles. Las próximas elecciones, demostrarán que tal lo estamos haciendo, como vecinos, en materia de tontera.

Y es que de otra manera no me explico la forma, el modus operandi o los argumentos técnicos, que pesaron a la hora de designar a Cathy Barriga (también conocida como la robotina) como candidata a Consejera Regional.

El cargo de “Consejero Regional”, o CORES, como son más conocidos en el mundo político, hasta hace algún tiempo, era más bien desconocido para la ciudadanía. Y es que hasta el 2013 los CORES eran escogidos por los concejales de la región, quienes se constituían, para esos efectos, en un colegio electoral por cada una de las provincias respectivas.

En ese sentido y según información de Wikipedia se elegían “Dos consejeros por cada provincia, independientemente de su número de habitantes, y Diez consejeros en las regiones de hasta un millón de habitantes y catorce en aquéllas que superen esa cifra, los que se distribuyen entre las provincias de la región a prorrata de su población consignada en el último censo nacional oficial.

Sin embargo el año 2013 todo cambió. De partida ya no serán electos por los concejales, sino que por la ciudadanía. Así que la próxima elección, si usted decide ir a votar, recibirá un voto para Presidente, otro para Senador, uno para Diputado y finalmente uno para elegir a su CORE.

Un CORE tiene variadas funciones. Quizás la más importante, es que por ellos pasan todos los proyectos del Gobierno Regional (GORE). En términos simples: muchas de las cosas que se hacen en nuestra comuna, son con fondos del GORE. En ese sentido, si los proyectos se aprueban o rechazan, depende del CORE que los vota. El Mirador del Templo Votivo, es uno de los proyectos del GORE, que los CORE aprobaron para Maipú.

Entonces, el CORE ideal es aquel que conoce las comunas a las que representa. En nuestro caso, votaremos por Consejeros Regionales que representarán a Maipú, Cerrillos y Estación Central. En ese sentido, también es pertinente que, además de conocer los lugares, éstos tengan profesiones afines al estudio del crecimiento de la ciudad. Arquitectos, constructores civiles, ingenieros, son profesiones más pertinentes que actor, robot de TV o soldador al arco.

Por ello, no sólo me parece un insulto a la inteligencia que la UDI lleve como candidata a Cathy Barriga, de quien no tengo nada malo que decir. Al contrario, es muy guapa. Pero el análisis de proyectos que determinan de qué forma crecen las ciudades, necesita mucho más que un rostro de televisión.

Estoy convencido que la UDI, tiene entre sus filas, una montonera de profesionales, con estudios más afines al cargo. Pero insisten en postular figuras, que luego no dan el ancho. Acá el caso de Carlita Ochoa, que duró menos que un suspiro como concejala de Peñalolén, es emblemático.

Lo peor de todo, es que la gente en su mayoría, no está interiorizada lo que es un Consejero Regional y, es probable, que en las próximas elecciones, el ciudadano de nuestra comuna, al ver un cuarto voto que poco entiende, termine haciendo la raya, en el nombre más conocido.

Si seguimos a este ritmo, no sería extraño que, en algunos años más, el Gobierno Regional de Santiago, terminara discutiendo sus proyectos entre Luli Love, Felipe Avello, Kenita Larraín, Adriana Barrientos y el Profesor Salomón con el pájaro Tututu incluído. Al menos sería vistoso.